Nos abstenemos ante la moción del PSC contra los pisos turísticos y explicamos las medidas que, a nuestro juicio, faltan en Sant Andreu de la Barca

El pleno del 24 de septiembre de 2026 debatió una moción del PSC para prohibir los pisos turísticos en Sant Andreu de la Barca. En Comú Podem compartimos que hay que regularlos, pero nos abstuvimos: la moción queda lejos de lo que hoy preocupa a nuestros vecinos y vecinas, que es encontrar una vivienda y poder pagarla.
- 1Compartimos que hay que regular los pisos turísticos, pero la moción es claramente insuficiente ante la dimensión real del problema.
- 2Nuestras enmiendas pedían más vivienda pública, contener los alquileres y movilizar la vivienda vacía; no se recogieron todas.
- 3Nos abstuvimos por coherencia: la moción salió adelante por mayoría.
Qué proponía la moción contra los pisos turísticos
La moción planteaba suspender durante un año la tramitación de nuevas licencias y comunicaciones previas de viviendas de uso turístico, modificar el Plan General para declarar el uso residencial incompatible con el turístico en suelo urbano y extinguir de forma automática las licencias en vigor al cabo de cinco años. Incluía también crear una mesa de trabajo con todas las fuerzas políticas, abierta a otros aspectos del problema de la vivienda, y dar traslado de los acuerdos a las asociaciones de vecinos, a la ciudadanía y a la Generalitat. Según se dijo en el pleno, hay tres viviendas turísticas registradas en el municipio.
Compartimos que hay que regular los pisos turísticos, sobre todo si en el futuro pueden convertirse en un problema para nuestra ciudad. Pero ante la gravedad del problema de vivienda que vivimos, la moción nos parece insuficiente. Ya lo dijo Isabel en el pleno: hoy el problema de nuestro municipio ya no son los pisos turísticos, es que nuestros jóvenes y nuestras jóvenes no pueden emanciparse, que muchas familias no encuentran vivienda y que el parque público protegido sigue siendo totalmente insuficiente. Defendemos que la vivienda tiene que cumplir una función social y que no puede tratarse como una mercancía ni como un activo financiero con el que comprar, acumular, vender y especular.
Por eso presentamos enmiendas para que la moción hablara de:
-
Parque público y protegidoAmpliarlo, porque sigue siendo totalmente insuficiente.
-
AlquileresUna contención efectiva de los precios.
-
Vivienda vacíaLa que está en manos de grandes tenedores y fondos de inversión.
-
Contratos de temporada y por habitacionesCuando se usan para sortear los límites legales.
El PSC incorporó un punto nuevo, la mesa de trabajo, pero no recogió todas nuestras enmiendas.
Planteamos además una cuestión concreta de nuestro municipio: tres solares de la Sareb donde podrían construirse hasta cien viviendas de alquiler asequible y de los que todavía no se ha podido disponer, pese a los trámites y a las gestiones en Madrid. Exigimos que esos terrenos se pongan al servicio de la ciudad y se conviertan en vivienda pública y asequible.

Cifras expuestas en el pleno. «Hasta 100» es el máximo que podría construirse.
Una cuestión de coherencia
Hay además una cuestión de coherencia que no podemos ignorar. Recordemos que el PSOE se abstuvo en el Congreso ante una proposición de ley de Sumar para limitar la compra de viviendas residenciales por parte de personas jurídicas, con excepciones de finalidad social: una medida contra la compra masiva de vivienda como bien de inversión, que es lo que presiona los precios del alquiler. Nos resulta incoherente no apoyar esa medida y proponer a la vez prohibir los pisos turísticos en un municipio donde apenas los hay.
Ya lo dijimos. El PSC defendió que la moción es preventiva y reconoció que en Sant Andreu solo hay tres viviendas turísticas: pone el foco en tres viviendas y no en el fondo del problema. Cuando le recordamos su capacidad de decisión en la Generalitat y en el Estado, tiró balones fuera: alegó que desde el municipio solo puede decidir sobre lo que le corresponde aquí. Precisamente por eso, con esta moción debería pedir a la Generalitat y al Estado, donde su partido sí tiene capacidad de decisión, que ejecuten esas políticas.
La moción plantea dos cosas de alcance distinto. Por un lado, la regulación de los pisos turísticos, que alcanzará nada menos que a tres viviendas registradas. Por otro, la mesa de trabajo, una aportación nuestra a la moción: queremos dejarlo claro. Eso sí, tal como se expuso y se acordó en el pleno, no fija ningún calendario ni ningún compromiso, y no pide medidas más serias a las administraciones a las que corresponde actuar, más allá de dar traslado de los acuerdos a la Generalitat.
La moción salió adelante por mayoría y nosotros nos abstuvimos. Lo hicimos porque consideramos que el problema de la vivienda hay que atajarlo, sea como sea, y pensamos que esta moción es insuficiente. La solución no pasa por dejarlo todo a más oferta ni por atajar un problema donde no lo hay. Lo que decimos es que no se puede presentar una medida preventiva como si fuera una respuesta suficiente a una crisis de vivienda de tal magnitud.
Lo que queda pendiente en vivienda
Para nosotros, la mesa de trabajo es ahora la oportunidad de que el debate llegue a donde lo situaron nuestras enmiendas: ampliar el parque público y protegido, contener los alquileres, movilizar la vivienda vacía y exigir que los solares disponibles se pongan al servicio de la ciudad y se conviertan en vivienda pública y asequible. Es la discusión que esperan nuestros vecinos y vecinas, y la que la moción dejó pendiente.
