11 de setembre · Diada Nacional de Catalunya

Una Catalunya que recuerde su historia, defienda sus derechos y sea capaz de construir futuro desde la diversidad, la igualdad y la convivencia.

Izada de la bandera catalana durante el acto de la Diada en Sant Andreu de la Barca
Izada de la senyera.

La Diada sirve para recordar nuestra historia, defender nuestros derechos y libertades y preguntarnos qué Catalunya queremos construir.

Y hoy esa pregunta tiene especial importancia. Vivimos un momento en el que vuelven a crecer discursos que presentan la diversidad como una amenaza, que señalan al diferente y que intentan dividir entre quienes supuestamente pertenecen más y quienes pertenecen menos.

Nuestra idea de Catalunya es otra.

Catalunya se construye con toda su gente

Catalunya es diversa porque su historia y su realidad social lo son. La construyen quienes han nacido aquí y quienes llegaron después; quienes hablan catalán desde pequeños y quienes lo han aprendido más tarde; quienes tienen sus raíces familiares aquí y quienes las tienen en cualquier otro lugar.

No hay ciudadanos de primera y ciudadanos que tengan que demostrar permanentemente que merecen formar parte de este país. Quien vive aquí, trabaja aquí, estudia aquí, cuida aquí, participa en su barrio o construye aquí su proyecto de vida también forma parte de Catalunya.

Defender Catalunya no puede consistir en decidir quién es suficientemente catalán. Tiene que consistir en construir un país en el que nadie quede fuera.

El catalán debe abrir puertas

La lengua catalana forma parte esencial de nuestra cultura y de nuestro patrimonio colectivo. Defenderla, garantizar su futuro y facilitar que todo el mundo pueda aprenderla es necesario.

Pero defender el catalán no significa convertirlo en una frontera. Precisamente porque queremos una lengua viva, queremos que más personas la conozcan, la utilicen y la sientan como propia. Una lengua gana fuerza cuando sirve para sumar, crear vínculos y ampliar comunidad.

Queremos más catalán, pero también más gente sintiendo que el catalán es suyo.

Defender Catalunya es defender cómo vive su gente

Hablar de país no puede limitarse a hablar de identidad o símbolos. Defender Catalunya también significa defender que una familia pueda pagar una vivienda, que exista una sanidad pública fuerte, una buena educación, servicios públicos de calidad y unas condiciones de vida dignas.

Porque no hay país fuerte con una parte de su población viviendo permanentemente preocupada por llegar a final de mes.

La cohesión social también construye país.

Se construye garantizando derechos, reduciendo desigualdades y evitando que la precariedad se convierta en una frontera más.

Isabel interviene en la radio durante los actos de la Diada del 11 de septiembre en Sant Andreu de la Barca
Entrevista en Ràdio Sant Andreu.

Sant Andreu de la Barca ya explica esa Catalunya

Nuestra propia ciudad es un buen ejemplo de esa realidad. Sant Andreu de la Barca se ha construido con personas procedentes de lugares muy distintos. En nuestras calles conviven lenguas, culturas, tradiciones e historias familiares diferentes.

Pero compartimos escuelas, centros de salud, plazas, comercios, instalaciones deportivas, asociaciones y barrios. Eso también es Catalunya.

La convivencia no siempre es sencilla y existen problemas que deben afrontarse. Pero una cosa es abordar dificultades concretas y otra muy distinta señalar comunidades enteras o convertir el origen de una persona en el problema.

La diversidad no debilita un país. Lo debilitan la desigualdad, la exclusión y la incapacidad para construir algo en común.
Grupo de En Comú Podem participando en los actos de la Diada en Sant Andreu de la Barca
En Comú Podem.

Nuestro sentido de la Diada

Por eso queremos dar a la Diada este sentido: recordar nuestra historia y defender nuestros derechos y libertades, pero también mirar hacia delante.

Una Catalunya donde nadie tenga que demostrar constantemente que pertenece. Una Catalunya donde el catalán una más de lo que separa. Una Catalunya donde la vivienda, la sanidad, la educación y los servicios públicos formen también parte de la construcción del país.

Ofrenda floral durante los actos de la Diada del 11 de septiembre en Sant Andreu de la Barca
Ofrenda floral del 11 de septiembre.

Una Diada que también se expresa desde la cultura

La jornada tuvo también una dimensión artística que acompañó y dio forma al acto. El tenor Ferran Mitjans puso voz a uno de sus momentos, mientras la ilustradora Clara-Tanit Arqué fue construyendo en directo una obra de gran formato a partir de escenas, frases y elementos de la celebración.

Música e ilustración compartieron así un mismo espacio con la memoria y la participación ciudadana. Porque la cultura también es una manera de reconocernos, explicar quiénes somos y construir un relato común.

Collage con la actuación del tenor Ferran Mitjans y la ilustradora Clara-Tanit Arqué creando una obra en directo durante la Diada en Sant Andreu de la Barca
Actuación del tenor Ferran Mitjans y la ilustradora Clara-Tanit Arqué.

Frente a quienes quieren dividirnos, defendemos una idea sencilla:

Catalunya pertenece a toda la gente que la construye cada día.
Feliç Diada · Visca una Catalunya de tothom