Sant Andreu de la Barca se detuvo este domingo para hacer lo que cada año se repite con la misma emoción: mirar, reconocer y agradecer a la Gent Gran todo lo que ha construido y todo lo que sigue aportando. La comida de homenaje no es un acto protocolario más; es una de las expresiones más claras de lo que debe ser una ciudad que cuida.
El Poliesportiu Josep Pla acogió el domingo 10 de mayo una de las jornadas más emotivas del calendario municipal. Cerca de mil personas se reunieron a partir de la una del mediodía para compartir mesa, música, baile y conversación, en una cita organizada por el Ayuntamiento de Sant Andreu de la Barca e impulsada desde la Regidoría de Gent Gran, que dirige la regidora de En Comú Podem Isabel Marcos.
Una jornada hecha para ser vivida
El ambiente fue festivo de principio a fin. La Orquesta La Chatta puso la música en directo, con actuaciones, baile y actividades pensadas para que las personas asistentes pudieran disfrutar de una jornada de reencuentros y convivencia. El menú, adaptado a las necesidades de la Gent Gran, incluyó canelones de verduras, carne en salsa con platos tradicionales como el fricandó, y un postre con pastel y fruta.
Más allá de la comida y la música, lo que llenaba el polideportivo era otra cosa: la sensación compartida de que ese era el lugar donde había que estar. Vecinos y vecinas que llevaban tiempo sin verse, mesas que se conocían de muchos años, conversaciones que enlazaban generaciones.

Reconocer a quienes han hecho ciudad
Uno de los momentos más emotivos fue la entrega de placas conmemorativas a los vecinos y vecinas más veteranos del municipio. Entre las personas homenajeadas estaban Maria Luque, de 93 años, y Antonio Gallardo, de 92 años. Dos vidas que son, literalmente, parte de la historia de la ciudad.
El homenaje tuvo también un componente institucional destacado: el alcalde y la regidora Isabel Marcos compartieron un brindis desde el escenario en reconocimiento a los vecinos y vecinas homenajeados y a toda la Gent Gran del municipio. Un gesto sencillo y simbólico que reafirma el compromiso del Ayuntamiento con quienes han hecho —y siguen haciendo— ciudad.


«La Gent Gran es la historia viva de la ciudad»
La regidora Isabel Marcos quiso subrayar, en su intervención, el sentido profundo de esta cita: no se trata solo de una fiesta, sino de un acto de memoria y de reconocimiento. Una ciudad necesita raíces y recuerdos para seguir creciendo.
“Cuando hablamos de la Gent Gran, hablamos de la historia viva de esta ciudad. De las personas que han construido el Sant Andreu de la Barca que hoy conocemos.”
— Isabel Marcos, regidora de Gent Gran
En su discurso, Marcos puso el énfasis en la diversidad como una de las riquezas fundamentales de la ciudad: personas llegadas de muchos puntos del Estado y de otros países, personas nacidas aquí, personas que siguen llegando para acompañar a hijos, hijas, nietos y nietas. Una mezcla de historias que, cuando se comparte mesa, encuentra su reflejo más palpable.
También reivindicó el derecho de la Gent Gran a vivir esta etapa de la vida con libertad. Después de toda una vida trabajando y cuidando, también toca compartir tiempo, reír, bailar, aprender y decidir libremente qué se quiere hacer con el propio tiempo.

Llevar el homenaje a las residencias
Una de las novedades de este año es el nuevo formato de homenaje específico para la Gent Gran que vive en las residencias del municipio. A diferencia de años anteriores, en los que se hacía un acto conjunto, este 2026 las actividades se trasladarán a los propios centros.
“Había muchas dificultades porque muchos residentes no podían desplazarse. Por eso hemos decidido llevar nosotros la celebración a las residencias.”
— Isabel Marcos
La acción incluirá meriendas y actuaciones musicales con el objetivo de hacer llegar el homenaje al máximo de personas y garantizar que nadie se quede sin esta experiencia. Es un cambio de mirada: en lugar de esperar que la gente venga al acto, es el acto el que va a buscar a la gente.
Una ciudad que cuida, una ciudad con futuro
Una sociedad que no reconoce el valor de su Gent Gran es una sociedad que pierde memoria, pierde raíces y pierde humanidad. Igual que un árbol necesita raíces fuertes para seguir creciendo, una ciudad necesita memoria, experiencia y comunidad para mantenerse viva.
La comida de homenaje es mucho más que una comida. Es una declaración pública de prioridades: priorizar a la Gent Gran no es un gasto, es una inversión en cohesión, convivencia y dignidad. Es situar en el centro de la agenda pública a las personas que han hecho posible la ciudad y a las que la siguen sosteniendo cada día con sus cuidados, su participación y su presencia en los barrios.
Es una línea de trabajo que viene de lejos: la apuesta por una Universitat de la Gent Gran —hoy convertida en el Aula de Extensión Universitaria— ya formaba parte de nuestros programas cuando estábamos en la oposición.
Desde En Comú Podem Sant Andreu de la Barca entendemos así la política municipal: poner la vida en el centro, reforzar los servicios públicos y garantizar que ningún vecino o vecina se sienta solo, olvidado o invisibilizado. Seguiremos trabajando por una ciudad que reconozca, acompañe y cuide.
Recursos municipales
Servicios para la Gent Gran
Espacios, programas y recursos pensados para garantizar el bienestar, la autonomía y la participación de la Gent Gran del municipio.
Casal de la Gent Gran Maria Aurèlia Capmany
Espacio municipal de encuentro, actividades, talleres y convivencia para la Gent Gran.
Atención domiciliaria
Apoyo personal y en el hogar para favorecer la autonomía y la dignidad en el propio domicilio.
Acompañamiento a residencias
Actividades culturales y de ocio llevadas directamente a los centros residenciales del municipio.
Cuidados y apoyo familiar
Programas de apoyo a familias cuidadoras y de prevención de la soledad no deseada.